lunes, 25 de julio de 2011

Porque así lo decidí yo

Seguramente todos nos lo hemos preguntado en algún momento de ocio en que nos da por filosofar, ¿qué significa tener libre albedrío? ¿y cómo podemos saber si lo tenemos de verdad? Estas son preguntas que por igual científicos, filósofos y pensadores se han hecho durante siglos, siempre argumentando mucho, pero aparentemente sin llegar nunca a conclusiones firmes. Y aunque es cierto que quizá hay preguntas a las que nunca nos podamos responder, hoy los invito a pensar conmigo en un sencillo experimento y por lo menos ver hasta donde podemos llegar. :-)

Intuitivamente y en pocas palabras, el tener libre albedrío significa que yo tengo la libertad de elegir y de tomar mis propias decisiones. Por supuesto, influenciado por toda una cantidad de factores y condiciones externas que quieran pero, al fin, son mis decisiones.

Un ejemplo del caso contrario, si la realidad fuera que no gozamos de libre albedrío, sería si un ser todo poderoso fuera capaz de decidir todo lo que sucede con cada uno de nosotros y con el resto del Universo. Él decide, de alguna manera, el lugar que cada persona ocupa dentro del mundo en cada instante, la posición exacta de cada partícula que forma a rocas, plantas y otros seres. Él pone incluso lo que está pasando por la mente de cada individuo, irónicamente, haciéndoles creer que son ellos quienes tomas sus decisiones. Las personas que viven en este mundo no tienen libre albedrío, ya que no son ellas sino éste ser supremo quien ha determinado, de la forma más bizarra que se le ha podido ocurrir, el destino de todo lo que ocurre en cada instante.

Ahora supongamos por un momento que nosotros en realidad sí tenemos libre albedrío y, en el desenvolver del tiempo, cada instante del Universo es influenciado por las decisiones que todos y cada uno de nosotros tomamos en nuestras vidas. Un caos completamente impredecible pues cada uno de nosotros tenemos un verdadero poder para influenciar lo que ocurre en el futuro.

Pero hagamos entonces las cosas más interesantes. Imaginemos que hay otro ser de esos con increíbles poderes que, desde el inicio mismo del Universo, ha registrado la posición exacta de todas y cada una de las partículas que conforman a nuestro mundo. Él nunca toma decisiones por nosotros, ni siquiera trata de tener influencia sobre de ellas. Es un simple observador que, casi como un director de cine con cámara de video en mano, se ha puesto a registrar todos y cada uno de los acontecimientos que nosotros, en consecuencia de nuestras propias decisiones, hemos ido creando.

Un ser supremo graba todos nuestros pasos (Foto: S. Kinmartin)
Finalmente imaginemos que este ser es además capaz de reconstruir un nuevo Universo. Y ésto lo hace replicando, partícula a partícula, instante por instante, lo que grabó de nosotros cuando éramos libres y tomábamos decisiones. Él decide, tomando los datos de su grabación, el lugar que cada persona ocupa dentro del mundo en cada instante, la posición exacta de cada partícula que forma a rocas, plantas y otros seres. Él pone incluso lo que está pasando por la mente de cada individuo, irónicamente, haciéndoles creer que son ellos quienes tomas sus decisiones. Las personas que viven en este mundo no tienen libre albedrío, ya que no son ellas sino éste ser supremo quien ha determinado, de la forma más bizarra que se le ha podido ocurrir, el destino de todo lo que ocurre en cada instante.

¿Qué es entonces el libre albedrío y como podemos asegurarnos de que nuestras decisiones son en verdad nuestras (y no de otro ser en otro Universo)? ¿Hay alguna diferencia entre tener libre albedrío, y la ilusión perfecta de tenerlo?

Original de El blog de Juan.
Juan

4 comments:

  1. Interesante, la verdad es algo muy difícil de concluir.

    Me hiciste filosofar esto por un momento y me gusto la situación a la que llegue, eso sí, menos aterrador que la analogía sobrenatural que propusiste ;)(una de las pocas veces en que se ve a lo sobrenatural perjudicando al hombre, algo raro ya que es totalmente contrario a su fin).

    De lo que hablo es la física, que actúa, como todos sabemos, de acuerdo a causa-efecto.

    Esto tiene grandes implicaciones:
    "Tan solo" basta conocer en un pequeño lapso de tiempo todo el universo, en su totalidad, (con lujo de detalles, y con eso me refiero a todo lo que te puedas imaginar, por ejemplo todo lo que ocurrió en el primer segundo del Big-Bang) para saber qué ocurrirá con la humanidad en el futuro, y conocer por ejemplo incluso todo sobre alguna persona.

    Es decir, y aplicando un poco de tu analogía, se podría reproducir el mismo universo en paralelo en una computadora lo suficientemente poderosa para manejar tal cantidad de datos: supongamos que se posea una computadora capaz de simular los procesos rápidamente en varias órdenes de magnitud, llegara un punto que lo que simulara será nuestro futuro!

    Ojala eso sea posible pero todo indica que podría llegar a ser, no es nada del otro mundo, simple causa efecto.

    Complicaciones?

    Llegar a crear una computadora “más potente que el universo” algo que no lo creo posible ya que por ejemplo el procesador está determinado por procesos del universo, es decir por la velocidad de la luz o de la energía que circula en los circuitos, etc. Ademas que se necesitara tal vez mas energía que la disponible en el universo.

    Deberíamos ser omniscientes durante un segundo o menos.

    Otras no creo que hallan pero son las suficientes para solo quedar como una situación hipotética…

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  2. Esto ademas, me falto agregar, significa que en realidad no tenemos libre albedrío, mas no determinado por un ser, sino que por las simples leyes de la física.

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  3. :) Exactamente hacia allá es a donde quiero llegar en algún otro post más adelante sobre este mismo tema. Si quieres un adelanto y una probadita, puedes checar algunas de mis ideas en uno de mis blogs alternativos.

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  4. Por supuesto, te veré por allá.

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